Preservación de la fertilidad Femenina

La capacidad reproductiva de la mujer es limitada y disminuye significativamente después de los 35 años, tanto en cantidad como en calidad de los óvulos. Sin embargo, la realidad es que cada vez más mujeres optan por retrasar la maternidad debido a razones personales, sociales o laborales. En este contexto, la preservación de óvulos ofrece una oportunidad para el futuro.

El procedimiento de preservación de la fertilidad femenina implica la recolección y almacenamiento de óvulos para su uso en el futuro, lo que permite tomar la decisión sobre cuándo es el momento adecuado para tener un bebé. Esta preservación se logra a través de la técnica de vitrificación, que es una forma especializada de congelación de los óvulos a una temperatura de -196ºC. Durante este proceso, las características de los óvulos se mantienen intactas desde el momento en que se criopreservaron.

La congelación de tejido ovárico son alternativas a la criopreservación de óvulos. Sin embargo, aún no se ha demostrado completamente la seguridad y eficacia de estos métodos.

¿Cuándo es necesario preservar la fertilidad femenina?

Existen tres casos específicos en los que se aconseja considerar la preservación de la fertilidad:

  1. Pacientes oncológicos: Los tratamientos de quimioterapia y radioterapia son agresivos y pueden afectar a las células precursoras de los óvulos.

  2. Deseo de posponer la maternidad: Las mujeres nacen con una cantidad limitada de óvulos, los cuales disminuyen con el tiempo. Además de la disminución en cantidad, también se observa una disminución en la calidad de los óvulos.

  3. Alteraciones ováricas o endometriosis: Algunas enfermedades pueden afectar a la reserva ovárica, como es el caso de la endometriosis.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

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